Hay veces en la vida en la que te das cuenta de que la gente quiere, desea o espera que reacciones de una manera determinada. Pero tú eres tú -no lo puede cambiar nadie...a no ser que vayas al registro civil, te cambies el apellido y...upsss, eso es para otra cosaaa- y aunq a veces sientas que reaccionas de la manera en la que esperan los demás y no como realmente desearías -psicología social o algo peor me temo- a veces pasa que tu yo interior puede más que todo eso, que ya está harto de que le digan como tiene que hacer las cosas y simplemente se deja llevar por el sentimiento más sincero.
Y sientes que eres tú misma, q no vives la vida de otro...y alzas la cabeza con orgullo, porque aunque no seas perfecta -ni de lejos, vaya- has hecho lo que debías, que duele, que no sabes como vas a explicar al resto del mundo -al que realmente no le importa...o no debería, allá él- pero frente al que ya no te sientes tan enajená.
Siempre nos quedará P... placebo?
Xq las despedidas son duras, pero los reencuentros ni te cuento.
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